Los Ultrabooks están de moda. Después de una larga época en la que
los portátiles han dejado fuera de juego a los ordenadores de sobremesa,
y en pleno auge de los All-in-One, los ordenadores portátiles tenían
que reinventarse, y así es como han llegado los Ultrabooks. Ligeros,
extremadamente finos, y además, de alta calidad.
La utilidad de un
Ultrabook es innegable. Antes, un usuario podía llegar a pensar que un
ordenador de tamaño tan pequeño y tan ligero no podía ser tan eficiente
como un ordenador de sobremesa. En teoría, esto es cierto, pero solo en
teoría. Los avances de fabricación son tan notorios que los Ultrabooks
que se producen hoy en día son lo suficientemente prácticos para la
mayoría de los usuarios, a lo que habría que añadirle las ventajas
obvias con respecto a un ordenador fijo.
Ahora bien, en este
tiempo en el que tanto se venden los Ultrabooks y tantos modelos
encontramos en el mercado, ¿cómo podemos elegir el de mejor calidad?
¿Qué criterios hay que tener en cuenta para elegir el Ultrabook
perfecto? Os damos siete pautas para que elijáis sin lugar a error.
1.- Elige un buen diseño
Los
Ultrabooks se suelen elegir por su diseño. Lucen muy bien, pero no es
el aspecto exterior todo lo que nos importa a la hora de elegir el
diseño. Los materiales utilizados, además de quedar bien, también son
muy relevantes de cara al funcionamiento del ordenador, sobre todo
cuando hayan pasado unos cuantos años. Un portátil con un chasis
completo de metal será más resistente a los golpes, se deteriorará menos
si lo cuidamos, y además evitará el sobrecalentamiento mucho más que si
compramos un portátil de plástico. Además, tenemos otras opciones que
utilizan fibra de carbono, o incluso placas vidrio resistentes a las
ralladuras. Todo depende de lo que busquemos, pero debemos tener en
cuenta que el material no solo se ve, sino que también actúa.
2.- Teclado retroiluminado
Es
una característica que no debería faltar en ningún ordenador. Sin
embargo, alguna marca muy famosa fabrica teclados para sus ordenadores
de gama alta que no son retroiluminados, algo totalmente incomprensible.
Si vas a comprar un portátil y quieres que sea realmente útil, compra
uno con un teclado retroiluminado, pues la facilidad de escritura es
mucho mayor y se puede utilizar incluso en un entorno con baja
luminosidad. Por cierto, cuanto menos espacio exista entre las teclas y
la base del teclado, mejor será, pues así conseguiremos que se mantenga
limpio por más tiempo.
3.- Mejor con memoria SSD
La memoria que elijamos para
nuestro portátil es algo esencial. Si buscamos un portátil con
demasiada memoria y no podemos optar por ninguna variante, tenemos dos
opciones: pagar mucho por una memoria de alta capacidad SSD, o
conformarse con un disco duro común y corriente. Las memorias SSD son de
estado sólido, memorias flash que no giran y que, por tanto, son más
seguras. Si estamos moviendo el portátil de aquí para allá con un disco
duro girando, no deberíamos extrañarnos si con el tiempo éste tiene
fallos o incluso deja de funcionar. Por otro lado, también es
susceptible ante los campos magnéticos. No es lo mismo tenerlo en casa,
que llevarlo de un lado para otro donde fácilmente podríamos acercarlo a
un imán de alta carga que acabaría definitivamente con el disco duro.
Si podemos optar por una memoria completa SSD, es lo mejor para un
portátil. Además, los tiempos de carga son mucho más rápidos y el inicio
del ordenador no tendrá nada que ver con el de un disco duro, que es
mucho más lento.

4.- Touchpad
Aquí sí es importante no dejarse llevar por el
diseño externo. Eliminar los botones del touchpad por parte del
fabricante es algo frecuente, aplicando un toque de elegancia y
minimalismo. Los MacBook Air y MacBook Pro son así, por ejemplo. El
mayor problema es que si el sistema no está optimizado y no se ha
pensado todo a la perfección, podría ser realmente negativo el que no
lleve botones. En el caso de los portátiles de Apple, el touchpad es
perfecto, pero no ocurre lo mismo con el de otras marcas. Además,
también hay que tener en cuenta cómo reacciona este ante los gestos de
zoom, o de desplazamiento. Lo mejor que se puede hacer es probar en una
tienda el touchpad y comprobar que funciona de la manera que queremos.
5.- Busca conectividad
Algunos fabricantes entienden que
crear un Ultrabook significa eliminar componentes para así reducir el
tamaño del ordenador, pero nada más lejos de la realidad. Crear un
Ultrabook de calidad implica utilizar los mismos componentes para
producir un portátil más pequeño. Por ello, no renunciemos a la
conectividad para tener un ordenador más pequeño y ligero. Nunca está
mal comprobar que el Ultrabook tiene los suficientes puertos USB, que
tiene puerto Ethernet, o uno compatible, o que incluso incluye una
salida de vídeo. Algunos modelos disponen de una salida especial a la
cual conectar adaptadores. Esta es una buena opción, pero hay que
asegurarse de todas las posibilidades que tiene el Ultrabook antes de
comprar, pues cuando hablamos de hardware hablamos de algo que no se
podrá modificar.
6.- Elige una pantalla de nivel
La
pantalla es, probablemente, uno de los componentes de mayor importancia
de un ordenador. Al fin y al cabo, es el componente principal en lo que
respecta a la relación humano/máquina, y es por eso que tenemos que
darle una importancia prioritaria cuando vayamos a elegir el Ultrabook.
El tamaño de la pantalla determinará lo cómodo de transportar que es el
portátil, pero a su vez también nos permitirá tener un mayor espacio de
trabajo. Nos podemos encontrar Ultrabooks con pantallas 11 pulgadas, y
hasta algunos con 15 pulgadas, como es el caso de uno de los Samsung
Series 9. Por otro lado, elegir la resolución correcta también es algo
principal. Aquí no hay mucho que decir: mayor resolución, mayor calidad
de imagen. Una resolución de 1600 por 900 píxeles no está mal, pero
podemos tratar de llegar a los 1920 por 1080 fácilmente, hablando ya de
una pantalla Full HD. Lo último a elegir es el tipo de pantalla. En
función del panel elegido tendremos diferentes resultados. Las pantallas
IPS permiten un mayor ángulo de visión horizontal, pero también tienen
mucho más ghosting. Una pantalla brillante tiene un acabado más
elegante, pero también es algo negativo si queremos realizar edición
gráfica, o si queremos utilizar el portátil en la calle. Todo depende
del uso que pensemos darle al ordenador.
7.- Batería
¿En
qué momento podemos afirmar que una batería ya es suficiente? Nunca, esa
es la verdadera respuesta. Cuanto mejor sea la batería, mejor
experiencia de usuario tendremos con el portátil. Sin embargo, sí que
hay que tener algo en cuenta. Algunos fabricantes tienen fama de tener
baterías que se estropean al cabo de unos meses, teniendo que volver a
comprar otra cada cierto tiempo. Por otro lado, existen portátiles para
los cuales podemos comprar baterías de mayor capacidad. Y en cualquier
caso, la autonomía dependerá de las especificaciones del portátil, no
únicamente de la capacidad de la misma. Solo podemos hacer dos cosas,
buscar los análisis de las revistas especializadas sobre dicho portátil,
o bien buscar opiniones en Internet sobre usuarios que hayan adquirido
antes el ordenador y que puedan hablar sobre la autonomía del ordenador.
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